Espinoso (y espinas) asunto político
Que algunos grupúsculos de catalanes radicales hay por estas tierras no es nada nuevo. Que muchas veces hacen una montaña de un grano de arena tambien es algo que otros muchos habitanes de este, por otra parte, precioso territorio también conocemos sobradamente pero nunca antes habia visto montarse semejante accidente internacional por (de nuevo) Josep Lluís Carod Rovira y una desafortunada serie de despropósitos por su parte. Y el testimonio gráfico de la corona de espinas.
Y es que cuando la Generalitat de Cataluña decide enviar a representantes del gobierno autonómico catalán para dar un homenaje a las víctimas del holocausto Nazi, deberían haber quitado de la lista de pasajeros al insigne ex conseller en cap por que personalmente creo que estaba dispuesto a montarla ante cualquier excusas.
Y así lo hizo, no contento al ver que se exhibía la bandera Española en el muro de las lamentaciones y la tumba de Arafat decidió que lo mejor que podía hacer era pedir que la retiraran y que en su lugar se dispusiera la bandera catalana. Y no contento con eso se inmortalizó en un claro síntoma de intoxicación por inhalación de húmos de esta guisa con la corona de espinas, símbolo del sufrimiento para todos los católicos del mundo

Soy una chica catalana. Me siento hija de esta tierra y me siento insultada por semejante gesto y por la retirada de una bandera que es la nuestra. Pues es la unión de todas las comunidades españolas. El nacionalismo está sesgando nuestra sociedad hasta convertirla en astillas para la nueva creación de espinas sufridoras.
Sr Carod esta vez se ha pasado.
Alguien que no sabe donde mirar