Crisol de culturas
Y es que los que nos movemos mucho (y yo ultimamente me muevo mucho) con los transportes públicos (ya sea tren, autobús, metro o derivados) podemos observar de cerca el devenir cotidiano de miles de personas por un momento el compañero que va sentado a tu lado en el tren pasa de ser un desconocido a alguien que comparte contigo un espacio vital. Le puedes oir hablar por teléfono, le puedes leer "destrangis" el periódico o revista o también puedes compartir sus penas. Como hoy me ha pasado a mi.
Y es que mis viajes de ida al trabajo se han convertido ultimamente en una serie de aventuras dignas de aquellos libros de Enyd Blyton de la serie "Los cinco". Y hoy no ha sido en absoluto decepcionante. Durante el trayécto de ida ha sido todo absolutamente surrealista. Yo suelo viajar con mis cáscos en las orejas, principalmente para concentrarme mejor y también para obviar que a mi alrededor hay gente con su universo y confidencias de las que yo no tengo que formar parte pero precisamente en el viaje un peruáno (contra los que no tengo nada en contra, esto es cierto) ha venido tocando su cítara. Normalmente es un instrumento relajante y certifico que este hombre la tocaba excepcionalmente bien. Pero habia un detalle discordante. El amplificador
Y es que para que todo el vagón (y diria yo que todo el tren) le oyera el hombre no había dudado en conectar su cítara (aun no se como) a un amplificador que multiplicaba el sonido hasta convertirlo en ruido. Y luego aún así queria que le dieramos "la voluntad". La voluntad para otro que no toque tan a lo bestia Sr Perúano (a falta de nombre real).
Durante la vuelta la cosa ha sido mas sensible. Ya en el andén un chico joven se ha ido a sentar a mi lado a esperar el tren. Como siempre yo con la música no suelo saber de aquellos que comparten conmigo esos momentos de espera. Pero se ha de añadir ahora que llevaba un períodico con lo cual no me hubiera enterado de nada...sinó se hubiera puesto a llorar.
Imaginemos un armario empotrado de dos por dos...llorando a lágrima viva. He estado a punto de preguntarle "Le ocurre algo?" pero en ese momento de verse descubierto por la chica que estaba enterrada tras el periódico se ha levantado y se ha marchado. Y yo entonces he visto que llegaba mi tren y me he subido. Pero me gustaria saber el motivo del llanto de un tipo que hacía dos de mi. Y es que la vida está llena de misterios
Alguien que no sabe que pasará mañana