El dia de la mujer trabajadora
Muy poca gente conoce ,en realidad ,el origen de la festividad del “Día de la mujer trabajadora” y lo confunden en una especie de festividad en la que toda mujer ya trabaje fuera del hogar, o lo haga dentro puede manifestarse en pos del feminismo y de la discriminación positiva.
El hecho es muy diferente. La historia nos cuenta como unas mujeres que trabajaban en una fábrica textil de Inglaterra hace mas de un siglo se manifestaban y luchaban por sus derechos, llegando incluso a presionar a los empresarios con la huelga. En esos años llegar a la huelga resultaba casi caricaturesco por que tras esta medida de presión se perdía el trabajo pues no estaba permitido hacer uso de este derecho, hoy reconocido en la constitución y en los estatutos de los trabajadores.
Las mujeres de hace un siglo se encerraron en las dependencias de su trabajo y se negaron a obedecer a sus superiores mientras no se alcanzaran una serie de normas que mejorarían la calidad de su trabajo. El empresario que por supuesto no había pensado ni por un momento ceder ante , las por otra parte muy justas demandas, de un grupo de mujeres decidió acabar con el problema de una forma drástica. Prender fuego a los almacenes de su fábrica con todas las mujeres dentro. El resultado fue obviamente la muerte de las señoras que defendieron con su vida aquello que creían justo. Por eso y desde entonces se celebra esta especie de “festividad” por que aquellas mujeres inglesas que murieron asfixiadas fueron las primeras en luchar por sus propios derechos.
No me considero muy feminista no obstante siempre he abogado por la igualdad entre sexos por que como dice el lema. “Somos diferentes, somos iguales” y las cifras cantan. Aún hoy en pleno siglo XXI las mujeres siguen cobrando un 40% menos que el hombre en los mismos puestos de trabajo y desarrollando las mismas funciones. Yo solo pido un mismo trato justo e igualitario. Tampoco quiero que se me ofrezcan puestos de responsabilidad por el hecho de “ser mujer” y acallar mis críticas. Quiero acceder a un puesto de responsabilidad cuando me lo merezca sin tener que pararse a pensar si soy apta para el trabajo por el hecho de ser una mujer.
Espero que algún día la muerte de aquellas cien mujeres que dieron su vida por cambiar unas mentalidades sirva para que aquellos que escriben las normas y que juegan al póker con nuestros destinos sepan que no somos una raza inferior ni siquiera somos el sexo débil. Solo somos mujeres que esperamos a que el mundo de hombres se abra a la puerta de la igualdad.
Alguien que esgrime la bandera de la igualdad