Dominio de adultos
Hoy he vuelto al sitio donde mi papá revuelve papeles y habla con gente, son gente muy rara que a veces viene gritándo...¡Eh, no grite a mi papá! mi papá es el mejor papá del mundo y no se merece esos gritos...
A mi me encanta venir a este territorio por que veo a mucha gente que si no viniera no vería jamás por ejemplo hay dos chicas que estan enfrente de la puerta de entrada donde mi papá revuelve papeles. Ellas son las vigías. No permiten que a mi papá le pase nada malo. Normalmente una de ellas responde a las llamadas de los malos con un aparato algo raro y solamente se le cuelan aquellos malos malvados que tienen algún tipo de excusa. Es una experta pero aun es nueva no la conozco mucho.
La otra vigía está mas con mi mamá, le entrega muchos papeles también pero mi mamá tiene su propio espacio donde nadie la molesta salvo en cuestiones muy puntuales. Lo se por que muchas veces estoy en ese recinto y las vigías llaman a la puerta con miedo y cuando entran hablan con mi mamá de cosas que yo no entiendo.
Para que las vigías estén protegidas disponen de un guerrero que esta cerca de la puerta pero escondido de la gente por si alguna vez tienen algún problema y las dos vigias se puedan defender. Aunque muchas veces este guerrero se va fuera del castillo y mi papá tiene que defenderlas. Es un guerrero gandúl.
Hay también una guerrera que viene solo dos o tres veces. Yo no la veo mucho pero un dia entré a su despacho sin querer y me cogieron en brazos y me sacaron enseguida. Eso es por que tienen algun tipo de arma que no quieren que nadie vea ni siquiera yo que soy el hijo del jefe del castillo.
Me gusta mucho el castillo de mi papá aunque no parezca un castillo. Y es que si mi papá vive en un castillo es que yo soy un príncipe que algún dia será lo que mi papá es hoy. Me gusta pensar en eso por que mi papá siempre va con su uniforme de papá con camisa corbata y chaqueta gris. Y con la colonia oficial de papá que huele muy bien.
Definitivamente de mayor quiero ser administrador de fincas como mi papi!
(Desvarío mental al observar al hijo pequeño del matrimonio de mis jefes en la oficina)