Estas horas y yo con estos pelos
Pues a primeros de año ya se sabe si no te has atragantado con las uvas (ha sido el primer año que a mi me ha ocurrido, hay testimonio videográfico de ello, pero nunca verá la luz) o si no te has muerto por exceso de cena de nochevieja estarás "a la espera" de acontecimientos y es que este 2005 es como un regalo que te acaban de dar y del cual no sabes si arrancarle de cuajo el envoltorio o no hacerlo por temor a que sea algo que no te va a gustar.
Por mi parte y por que soy una curiosa empedernida creo que he decidido arrancarle el envoltorio de cuajo y me he encontrado con una noticia que aunque ya sabia no daba por tan aproximada. Y es que nuevamente los amigos barceloneses nos vamos de kedada. Y vosotros direis ¿otra vez? y los primeros sorprendidos seremos nosotros mismos, el grupo, por que entre nosotros se han generado unos lazos de camaradería dificiles de encontrar entre amigos de verdad y que se conocen desde tiempo y muchísimo mas dificiles de vislumbrar entre amistades de internet. Pero todo tiene su excepción y me alegro de formar parte de ella.
La nochevieja se marchó sin mucha cosa remarcable, cena en familia atragantamiento con las uvas (por culpa de un familiar que se dedicaba a hacerme reir subtitulando las campanadas) un poco de conversacion, un mucho de cantar villancicos, un par de brindis y sueño en cantidades industriales. No salí a ninguna parte por que no era mujer, mas bien era una mujer zombie. Es lo malo que tiene madrugar el ultimo dia del año. Me pasó factura todo el 2004 a la vez.
A las dos de la mañana ya estaba poniéndome mi pijama de frutas y metiéndome en la cama y si os soy sincera me sentí tan bien bajo las mantas calentitas que no envidié para nada a aquellos que estaban bailando en las macrofiestas de mi alrededor. Y sin prestar atencion al bullicio de mi alrededor me dormí plácidamente.
Bueno y cambiando de tema ¿mañana que me pongo?
Alguien abriendo el ropero