Mucho mas que un santo y una abuela
Hoy me levantaba despertada por los compáses de esa gran cancion que nos ha hecho merecedores del triunfo en Eurojúnior... "Antes muerta que sencilla, ai que sencilla, ai que sencilla" y mientras desayunaba pensaba que daba un poco de pena que el puente se estuviera acabando aunque yo haya tenido que trabajar. Y es que como ya he dicho en otra ocasion nada es eterno excepto una cosa pero no quiero ponerme trascendental por que no es el objetivo de este mensaje.
Cuando me he despertado ya no habia nadie en casa (algo raro cuando ésta tiende a estar llena de gente) y es que un dia como hoy es el santo de la abuela. Una persona que siempre ha vivido por y para los demás en todos los sentidos, primero por sus hijos despues por su marido y ahora podria decirse que para sus nietos si no viviera nuevamente para sus hijos. Y este es el dia en que toda la familia se reune, come junta y pasa el dia con la abuela. Para mí no deja de ser como una especie de "ensayo general" de nochevieja por que casi siempre nos reunimos los mismos que luego vamos a estar compartiendo uvas y champán.
A la una y media he tenido que hacer algo que hace miles de años no hacía por que soy un peligro y es hacer la comida que luego en casa de la abuela comeríamos todos... ¡Menuda responsabilidad! aunque en honor a la verdad pelar algunas cebollas (con su consiguiente picor en los ojos) y algunas patatas no es hacer una comida pero también soy consciente que yo entre fogónes soy mas bien un peligro que no una ayuda pero hoy he logrado salir bastante airosa y en casa de la abuela nos hemos presentado con los postres y la comida. Y en seguida a la mujer Concepción se le ha iluminado la cara. A pesar de que toda familia aguanta su peculiar cruz (de la que no puedo hablar publicamente) a cualquier madre le gusta tener reunidos a sus hijos ni que sea una vez al año. Hoy contábamos con la "tia" de Córdoba que ha venido especialmente para el evento. Es decir que la culpa de esta invasión de intimidad en mi casa la tiene mi tia que este año ha decidido estar presente en el santo abuelístico.
Tras la comida y la sobremesa (en la que ha corrido el licor y los cafés) los postres extradulces han llegado (una que ya estaba llena de por si no ha probado los pasteles y los licores tampoco dado que ni mis primos ni yo bebemos.... que familia mas sana) y con ellos han llegado las anécdotas y las batallitas varias que siempre son las mismas y que hacen que tengas ganas de volver a casa. Justo en ese momento también se ha puesto a llover. Y así ha quedado la cosa.
No ha estado nada mal este santo para mi abuela que ha disfrutado de una hija que otras veces ha tenido que perderselo y también ha disfrutado de la compañía de sus nietos y nietas aunque mas hombres que mujeres pues en la familia somos dos chicas solo. Para que luego digan del poder y el peso de la mujer en la economía... si extrapolamos no hay color.
Por que espero que haya mas santos como este.
Alguien empachada