Y entonces llegó
Hoy la expedición Onievas al completo nos hemos dedicado a ver una pelicula durante las horas digamos tediosas comprendidas entre el fin de la comida y el comienzo de la siesta. Hemos visto nada mas y nada menos que la pelicula "Y entonces llegó ella". Me habian hablado bien de dicha pelicula y no deja de ser curiosa al menos en cuanto a guión se refiere.
El protagonista (Ben Stiller, el que salió junto con Cameron Diaz en Algo pasa con Mary, o el que salia en Los Padres de Ella) ve como tras su matrimonio su mujer le engaña con un submarinista en su misma Luna de miel. Trastornado vuelve a la ciudad y se encuentra con su amiga de cuandno iban al colegio Polly (Pocket? no!) Prince. Al reencontrarse su vida da un giro de 360 grados ya que Polly es totalmente distinta a él (ella es impulsiva, no quiere comprometerse, le encanta la comida picante) y él es un hombre precavido (trabaja como analista de riesgos para una importante aseguradora). Cosa que parece marcar a la pareja hacia un final próximo.
Esto me ha hecho reflexionar (increible, la casa llena de gente y yo puedo reflexionar!!!) sobre como somos de distintas todas las personas y como al final aunque parezca que la persona que puede convertirse en nuestra pareja a veces no tiene que ser la que mas nos convenga (aunque pensemos que es la mujer-hombre de nuestra vida) sinó la que nos haga vibrar cada vez que nos acaricie el pelo o que nos lleve al cielo con un abrazo. En definitiva aquella que elija nuestro corazón.
Un párrafo algo sensiblero me ha salido. Supongo que debe ser cosa del calor que nos ha tocado respirar a estas horas de la tarde. Es muy posible que hoy no pueda mas y acabe zambullendome en la playa aunque sea vestida os lo aseguro.
Por lo demás las situaciones en casa son cuanto menos curiosas... esto de ser tanta gente de familia me ha hecho experimentar el hecho de esperar el turno a la hora de la ducha, el distribuir las sillas en la mesa a la hora de comer... son cosas que no habia experimentado antes (nunca antes habiamos coincidido tantas personas en mi casa, eso os dará una idea de cuan grave ha estado mi abuela) y aunque en parte es un poco engorroso no deja de ser bonito esto de tener a alguien a tu lado que te pregunta, te pide consejo, te asesora y a tu vez tienes a alguien mas mayor que tu a quien pedir ayuda en caso de sobrecarga emocional (que de esto mi familia tiene mucho).
Al final me gustará esta superpoblación de familia y cuando marchen mis parientes lo echaré de menos.
El tiempo me dara la razon (o no).
Una sin espacio